Las algas son vegetales acuáticos, provistos de clorofila u otros pigmentos cuyo tamaño puede ser microscópico o alcanzar el tamaño de una planta terrestre. El fucus, seco, contiene 65% de glúcidos, un 15% de sales minerales, especialmente yodo, un 5% de proteínas y un 1% de lípidos. También contiene vitaminas A,B,C y E.
El fucus tiene propiedades antiescorbúticas, nutritivas, remineralizantes, depurativas y laxantes suaves; pero sobre todo, actúa como adelgazante, anticelulítico y tonificante de la glándula tiroides. Sus aplicaciones fundamentales son:
1. Absorbente y anorexígeno (quita el hambre): Tienen la facultad de absorber el agua en una cantidad de hasta seis veces su propio peso. Gracias a esta propiedad se hinchan en el estómago y producen sensación de saciedad. De este modo el fucus resulta un remedio de gran utilidad en el tratamiento de la obesidad cuasada por bulimia (exceso de apetito).
2. Digestivo: El fucus absorbe el jugo gástrico, disminuyendo la acidez. Conviene en caso de gastritis y reflujo esofágico, hernia de hiato y otras causas de pirosis o hiperacidez.
3. Nutritivo, remineralizante y antiescorbútico: Aporta sales minerales, vitaminas, proteínas y otros elementos nutritivos, los cuales evitan que, durante las curas de adelgazamiento prolongadas, se produzcan estados carenciales o de desnutrición.
4. Laxante suave: La acción antiobesidad del fucus se ve reforzada por su efecto ligeramente laxante y emoliente, debido a su gran riqueza en mucílago.
5. Tonificante del tiroides: Esta alga posee una elevada concentración de yodo y de yoduros orgánicos: 150mg por kilo de alga. El yodo resulta imprescindible para que la glándula tiroides produzca la tiroxina, hormona que facilita la combustión de los nutrientes que ingerimos y activa así el metabolismo. Por su contenido en yodo orgánico, se utiliza como tratamiento complementario del hipotiroidismo, asociado o no al bocio. En estos casos se requiere el consejo facultativo.
6. Emoliente: En aplicación externa sobre la piel en forma de compresas o cataplasmas, el fucus es suavizante y antiinflamatorio. Favorece la eliminación de cloruros y ayuda a reducir el volumen de tejido adiposo.
Todo ello lo hace muy útil en el tratamiento de la celulitis, estrías y flacidez de la piel.
